El jefe de la comisaría La Reducción, Roberto Antonio Gallardo, y el cabo, Julio César Santana, resultaron heridos en un violento ataque por parte de unas 50 personas que participaban de un partido de fútbol en la localidad de La Reducción, en Lules.

Todo comenzó ayer, feriado,cuando el personal policial llegó al barrio San Ramón donde unas 50 personas participaban de un partido de fútbol violando las restricciones.

“Nos entrevistamos con algunas de las personas a quienes se les explicó de buena manera que debían dispersarse y retornar a sus hogares. Como respuesta, adoptaron una actitud hostil y poniendo delante a mujeres y niños comenzaron a insultar y a arrojar todo tipo de objetos contundentes como ser botellas de vino que estaban consumiendo y piedras en gran cantidad", comezó con su relato el comisario Luis Rondoletto, jefe de Zona II de la Unidad Regional Oeste (URO).

Y siguió: "a los fines de resguardar la integridad física del personal policial se ordenó replegar. Pero  estas personas aprovecharon esta situación y continuaron con el ataque, por lo que una de las piedras impactó en el cuello del cabo Santana, chofer del móvil de Infantería Oeste, lo que le produjo que quedara atónito sin poder maniobrar”.

Por los violentos ataques, también resultó lesionado el jefe de la Comisaría y  se produjo la rotura de los vidrios de un móvil. Además,  no se descarta el uso de un arma de fuego, ya que se detectó en la caja de uno de los vehículos policiales un posible impacto de proyectil. A esto se suma que  el móvil municipal que prestó colaboración también sufrió daños por parte de los agresores.

Ambos policías heridos fueron trasladados inmediatamente al hospital San Isidro de Lules, donde Santana quedó internado con estado reservado y  Gallardo fue dado de alta. Horas más tarde, Santana fue trasladado al Hospital Padilla.

Por los graves incidentes contra la Policía tomó intervención la Unidad Fiscal de Graves Atentados contra las Personas, se iniciaron las actuaciones para determinar a los agresores  y solicitar medidas judiciales por atentado, resistencia a la autoridad, lesiones y daños. Todo el procedimiento policial fue supervisado por el jefe de la URO, Comisario Mayor Manuel Castaño.